Estudio Impuesto de Sociedades

Recaudación total del Estado español (millones de euros).  Fuente: AEAT
El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) –órgano especializado en fiscalidad del Consejo General de Economistas de España– ha presentado el trabajo Declaración de Sociedades 2017 y novedades 2018 (si quieres acceder al documento, clickea AQUÍ) con el que pretenden llamar la atención sobre los aspectos más relevantes de esta campaña, a la vez que les sirve de palanca para debatir sobre la encrucijada en la que se encuentra el impuesto en la actualidad y sobre las posibles soluciones a la misma. Con los datos de recaudación de 2007 a 2017 los economistas asesores fiscales consideran que, aunque se han incrementado los beneficios de las empresas en la salida de la crisis, a la recaudación por Sociedades le cuesta remontar, pese a haberse tomado medidas excepcionales como las restricciones a la compensación de pérdidas, la limitación de las deducciones por doble imposición, la imposibilidad de deducir deterioros –incluso con obligación de revertir los deducidos con anterioridad– o el fuerte incremento de los pagos fraccionados. Atribuyen este hecho a las pérdidas acumuladas por las empresas durante la crisis –que ahora están compensando–, y a la internacionalización de las grandes empresas, lo que produce que una parte muy importante de sus beneficios tengan origen en el extranjero –tributando por tanto allí–. Aun así, el REAF estima que el porcentaje de recaudación sobre el PIB en España, cercano al 2,5%, está en línea con los países de nuestro entorno.

El Servicio de Estudios del REAF ha contabilizado 200 impactos fiscales en el Impuesto sobre Sociedades en la última década, habiendo sido modificado, al menos, por 12 textos legales de importancia –incluyendo una reforma integral–, con cambios en aspectos tan importantes como la forma de corregir la doble imposición, la deducción de deterioros y la de las pérdidas en la transmisión de carteras; la introducción de limitaciones a la deducción de gastos financieros, bases negativas y deducciones, o el aumento por sorpresa del importe de los pagos fraccionados. Todo esto, según los economistas, puede ser contraproducente para la toma de decisiones de inversión por la inseguridad jurídica que genera. Respecto a las novedades normativas que afectan a la Declaración de Sociedades 2017, desde el REAF destacan las siguientes: la imposibilidad de deducir las pérdidas habidas en transmisión de participaciones significativas y, en determinados casos, la minoración de las mismas, si se trata de pequeñas participaciones. En sentido positivo, mencionaron que la deducción prevista para las producciones cinematográficas se ha mejorado en algunos porcentajes y límites.

En cuanto a los principales aspectos a tener en cuenta cuando las empresas y asesores se enfrentan a esta declaración, alertan, entre otros, de los diferentes criterios administrativos sobre la deducibilidad de los intereses de demora, de la necesidad de prestar atención a la normativa mercantil cuando se trata la deducibilidad de las retribuciones de los consejeros con funciones ejecutivas, y de que los Tribunales Económico-Administrativos consideran que la compensación o no de bases imponibles negativas es una opción irrevocable cuando ha transcurrido el plazo voluntario para declarar. Asimismo, desde el REAF llaman especialmente la atención especial sobre uno de los pocos incentivos que no han sido podados, la reserva de capitalización. En el acto de presentación, informa el REAF que ha participado también el ex inspector de Hacienda Eduardo Sanz Gadea, quien ha realizado una reflexión acerca del Impuesto sobre Sociedades en el contexto de una economía globalizada. En este sentido, ha expresado que este impuesto se encuentra en una encrucijada desde el momento en que los Estados no están preparados para gravar los beneficios que no se generan a través de una sede física, cuando en nuestros días cada vez se aporta más valor a la cadena productiva desde sedes virtuales (Fuente de la información y de la imagen: REAF).

SItuación de la Auditoría Externa en España 2017

La tarde de ayer la pasé hojeando el informe del Instituto de Auditoría y Contabilidad, ICAC, del Gobierno de España, sobre la situación de la Auditoría en España en el año 2017 (si quieres acceder al informe, clickea AQUÍ). Partiendo de los informes sobre la situación de la auditoría en España en los años 2016 y 2017, según la información aportada por los auditores de cuentas y sociedades de auditoría, se pueden extraer las siguientes conclusiones: 

En términos globales para el sector de la auditoría, en opinión del ICAC 2017 ha sido un ejercicio en el cual se ha seguido la senda de recuperación iniciada en los años precedentes, aunque se observa una ralentización del crecimiento respecto al observado en el ejercicio anterior. De esta forma, la facturación total del sector se ha situado en los 663,3 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2% con respecto al ejercicio precedente 2016 en el que se facturaron 652,5 millones de euros. 

El crecimiento de facturación mencionado se distribuye de manera desigual entre sociedades de auditoría y auditores individuales. Según el ICAC, esta facturación sigue fuertemente concentrada en las sociedades de auditoría, quienes han incrementado su facturación un 2%, y facturan un 96% del total (634,5 millones de euros). Este comportamiento contrasta con el de los auditores individuales, quienes perdieron un 2% de su facturación, al pasar a facturar 28,8 millones de euros en 2017, desde los 29,2 millones de 2016. 

En términos de facturación por hora se ha producido una ligera disminución del importe medio sectorial por hora facturado (-1,2%), pasando de 65,77 euros por hora en 2016 a 65,01 euros por hora en 2017. Al contrario que en el caso de la facturación total, la disminución de este ratio medio se ha producido por la reducción del -1,3% de la facturación por hora que han experimentado las sociedades de auditoría, al pasar de 66,26 euros por hora en 2016 a 65,42 euros por hora en 2017. 

Los auditores individuales, por contra, han conseguido elevar ligeramente la facturación por hora un 0,55%, hasta situarla en 57,11 euros por hora en 2017, frente a los 56,82 euros por hora en 2016. La consolidación de la facturación se ha traducido en el correspondiente mantenimiento del personal auditor inscrito, donde la cifra de 20.997 personas físicas inscritas en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas permanece prácticamente inalterada frente a las 21.000 de 2016. 

En materia de género, el ICAC observa un aumento del porcentaje relativo de auditoras inscritas en los últimos años, si bien aún no alcanza el 26% del total. Por su parte, las 1.394 sociedades inscritas en 2017 supusieron un incremento mínimo frente a las 1.384 sociedades inscritas en 2016. Cabe destacar sin embargo, el significativo incremento del nivel de empleo generado por la actividad, del 14% que se produce en el personal total al servicio de auditores, que se ha situado en las 16.093 personas, frente a las 14.108 personas de 2016. 

La estructura del sector permanece prácticamente invariable en relación con los ejercicios precedentes. En términos de concentración, se constata la tradicional concentración en los auditores de mayores tamaños, tanto en los auditores individuales como en las sociedades de auditoría. Por una parte, en lo que respecta a los auditores individuales, el conjunto de auditores que facturan más de 100.000 euros suponen sólo el 2,1% del total de auditores individuales, y sin embargo facturaron aproximadamente el 22%; el 50% de la facturación total se realiza a cargo del 12,9% de los auditores individuales que facturan entre 30.000 y 100.000 euros. 

Por otra parte, en el grupo de las sociedades de auditoría, las 7 sociedades de auditoría con facturación total superior a los 8 millones de euros, que suponen sólo el 0,5% del total de sociedades de auditoría, facturaron sin embargo más del 68% del total (Fuente de la información: ICAC. Fuente de la imagen: pixabay).